jueves, 6 de octubre de 2016

DESDE MI ATAUD

Desde mi Ataúd se escucha la vida,
Último camino por la negra senda.
Mis brazos cruzados pesan en mi pecho,
Mi boca cosida con hilos maltrechos.

Me mezo en los hombros donde voy cargada,
Todos lamentan mi alma atormentada.
No saben que oigo todo lo que dicen,
Dentro de mi caja con mortaja atada.

Los rezos, rosarios, novenas y cruces,
Me abren el camino celestial al cielo.
Sin saber si soy digna del eterno,
Mi alma condenada baja hasta el infierno.

Mi tumba me aprieta, ajusta mis huesos,
Sin dejar pasar la mínima luz,
Mi piel antes blanca, plomiza se torna,
Se pudre mi carne, causo repulsión.

Se retuercen, doblan en mi cuerpo insano,
Por dentro se arrastran los sucios gusanos.
Por mi boca, ojos, nariz y mis manos,
Salen a por miles los bichos malsanos.

El incienso y velas me ahogan con humo,
Me envuelve su olor a flores y cera.
Mi ataúd cerrado resguarda mi cuerpo,
Por siempre será celda carcelera.

Los llantos y gritos se hacen más fuertes,
El cura me brinda ya la extremaunción.
Antes de meterme al profundo nicho,
Por mi mente pasa la última oración.



*Si desea saber como fue el arribo al Infierno, click aquí