Duérmete bebito mío,
Duérmete en tu dulce nido,
Tus ojitos pequeñitos
Los ángeles cerraran
Y tú cabello ondulado
Mis manos acariciaran.
Pareces un querubín
Así dormidito lindo
Y para que te acompañen,
Pondré tu osito y sonaja
En tu pequeña mortaja.
¿Te imaginas cargando a un niño y de repente empiezas a cantar esto?
ResponderBorrarSería más impresionante si tras esto, el niño se despertara.
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